Varios Grupos Urgen al Presidente Obama a Rechazar el Petróleo Sucio de Canadá
Obama se ve presionado por el gobierno canadiense a aceptar el petróleo procedente de las arenas oleaginosas de Alberta, a través de una enorme red de oleoductos y refinerías en Estados Unidos. La producción de petróleo procedente de arenas oleaginosas produce hasta cinco veces más gases de calentamiento global que el crudo convencional, requiere cantidades excesivas de energía y agua dulce, y destruye vastas extensiones de bosque boreal.
“Permitir que estos oleoductos se construyan en nuestro país va contra toda la política de energía limpia y creación de trabajos verdes que ha defendido el Presidente Obama”, dijo Pat Gallear, representante del Club. “El proyecto ataría a Estados Unidos a una infraestructura de energía sucia durante muchos años”.
Varios grupos, incluyendo el Sierra Club y el Natural Resources Defense Council (NRDC), temen que los intentos de Harper de vender este sucio recurso energético a Estados Unidos vayan a entorpecer nuestro papel de liderazgo en el combate contra el calentamiento global y el camino hacia una economía de energía limpia para el futuro.
“Las arenas oleaginosas no deben impedir a nuestros líderes que avancen en la lucha contra el cambio climático, especialmente en los meses previos a la reunión internacional sobre calentamiento global en Copenague”, dijo Susan Casey-Lefkowitz, abogada del NRDC. “Canadá debería centrarse en establecer regulaciones significativas contra el calentamiento global en su propio país en lugar de tratar de socavar los incipientes esfuerzos de Estados Unidos en este sentido”.
Bajo el mandato de Harper, un ex ejecutivo petrolero, la política energética de Canadá ha recibido duras críticas, en parte por sus intentos de proteger a la industria de las arenas oleaginosas. El primer ministro también ha sido criticado ampliamente por sus “nuevos” planes energéticos, los cuales aumentarían las emisiones de calentamiento global procedentes de emisiones de arenas oleaginosas.
En Estados Unidos, se ha lanzado una campaña de orientación sobre los peligros de este vasto proyecto de energía sucia. La campaña incluye una página de Internet, publicidad online, y el estreno en Washington, DC, del documental “Canada’s Dirty Oil: Breaking Our Addiction” (El Petróleo Sucio de Canadá: Rompiendo Nuestra Adicción), el cual se puede ver aquí.
Para más información, incluyendo la lista de socios de esta campaña, fotos, video b-roll, mapas y otros materiales, visite www.dirtyoilsands.org y www.whoisharper.org.


