La entidad plantea en su petición que si las playas y las aguas cercanas al CEN no reciben esta protección, la población de tinglares en la jurisdicción de Estados Unidos podría ser víctima de la construcción desmedida en las costas y del calentamiento global.
Las playas del Corredor se consideran una de las áreas más importantes para el anidaje del tinglar en Estados Unidos. El tinglar es la tortuga marina más grande del mundo, la cual se encuentra en peligro de extinción. Según la Ley Federal de Especies en Peligro de Extinción, el "hábitat crítico" incluye áreas geográficas "en las que se encuentren las características físicas o biológicas esenciales para la conservación de la especie y que puedan requerir una gestión o protección especial".
"Los tinglares han habitado los océanos desde la época de los dinosaurios. Ya era una especie ancestral antes de que existiera el ser humano. Sería una tragedia que, después de 100 millones de años, seamos los últimos seres humanos en ver a un tinglar salir del mar para anidar u observar docenas de pequeños tinglares recién nacidos encaminarse hacia el mar. Tanto el gobierno de Puerto Rico como el gobierno federal deben actuar inmediatamente para proteger el Corredor Ecológico del Noreste y sus recursos naturales", expresó Carl Pope, Director Ejecutivo del Sierra Club.
La entrega de esta petición a nivel federal se lleva a cabo solo días antes de la primera vista judicial ante el Tribunal de Primera Instancia sobre la demanda presentada por miembros de la Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste contra del Gobernador Luis Fortuño y otros jefes de agencias por actuar de forma arbitraria y caprichosa al eliminar la designación del Corredor como una reserva natural.
"Hoy actuamos a nivel federal y el miércoles vamos al Tribunal de Primera Instancia en San Juan a solicitar un interdicto que prohíba cualquier cambio a la protección del Corredor mientras se deciden los méritos de la demanda local. Esperamos que el juez tome en cuenta el proceso federal de designación de hábitat crítico y la importancia de esta especie en peligro de extinción cuando emita su decisión el miércoles," dijo Angel Sosa, presidente del Capítulo de Puerto Rico del Sierra Club.
Los poblaciones de tinglares a nivel global han disminuido drásticamente y el Corredor todavía contiene las últimas playas para el anidaje del tinglar con una población significativa en la jurisdicción de Estados Unidos. Estas playas son esenciales para la supervivencia de esta especie, y su importancia aumenta cada año mientras los efectos del calentamiento global cambian profundamente los océanos del planeta. El aumento en el nivel del mar está erosionando las playas de anidaje y los cambios en las corrientes marinas al igual que la acidificación de los océanos hacen más difícil que los tinglares puedan prosperar en su hábitat. El calentamiento global también puede resultar en cambios sustanciales en la composición del género de la población de tinglares ya que la temperatura del nido determina el género de las tortugas por nacer (conocidas como neonatos). Si las playas de anidaje del tinglar más importantes de Estados Unidos no son protegidas, los tinglares podrían desaparecer este siglo.
Cuando el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) empezó a monitorear el anidaje del tinglar en el Corredor en 1986, se observaron menos de 10 nidos. Gracias a que sus playas no han sido impactadas por la construcción y a un extenso programa de monitoreo, en el Corredor se han podido observar hasta 456 durante la última época de anidaje en 2009.
Según el FWS, el Corredor es la única área en todo Puerto Rico con playas lo suficientemente grandes para sustentar una población creciente de tinglares. Además, las playas del Corredor podrían jugar un papel aún más importante en el futuro mientras que otras playas desaparecerán debido a la construcción desmedida, los efectos de la erosión costera y los aumentos en el nivel del mar por causa del cambio climático.
Actualmente, sólo hay una playa en todo Estados Unidos, Sandy Point en St. Croix, que ha sido designada como hábitat crítico para los tinglares. Esa playa fue protegida en el año 1970, poco después de que el tinglar fuera designado como especie en peligro de extinción. Las playas del Corredor, en cambio, no han recibo esa protección pese a que se cuenta con décadas de datos que indican que casi llegan a los mismos niveles de anidaje de tinglares que la playa de Sandy Point. Además las playas se encuentran amenazadas por la construcción desmedida.
"Si no protegemos las playas de anidaje del tinglar en todo el Caribe de jurisdicción de Estados Unidos, es muy probable que perdamos esta especie. La protección del Corredor Ecológico del Noreste representa una oportunidad extraordinaria para evitar la extinción de los tinglares, y para asegurar la existencia de otras 50 especies amenazadas, en peligro de extinción o endémicas que también se encuentran dentro del Corredor", indicó Luis Jorge Rivera Herrera, científico y planificador ambiental de Iniciativa para un Desarrollo Sustentable (IDS).
El Corredor Ecológico del Noreste, compuesto de 3,000 cuerdas de terrenos entre los municipios de Luquillo y Fajardo, ha sido reconocido por agencias federales, estatales y organizaciones conservacionistas internacionales como una de las áreas de mayor valor natural en Puerto Rico. El Gobernador Luis Fortuño, en un acto sin precedentes en la isla, firmó una orden ejecutiva el 30 de octubre que eliminó la designación del Corredor como reserva natural. La Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste promueve la protección permanente del área junto con su desarrollo económico como un destino ecoturístico, lo cual ofrecería una oportunidad turística complementaria al millón de personas que visitan El Yunque todos los años.
Pese a todos los cuadros desgarradores que nos presentan los enemigos del medio ambiente, la economía de Estados Unidos ha experimentado un repunte extraordinario.
Cuando el Presidente Obama llegó a la Casa Blanca, hace poco más de un año, el país estaba perdiendo entre 500,000 y 750,000 empleos al mes, una cifra estremecedora que hacía temer por una nueva Gran Depresión.
Pero contra viento y marea, y la oposición de todos y cada uno de los miembros republicanos del Congreso, la Ley para la Recuperación Económica se aprobó, y hoy estamos viendo sus esperanzadores resultados.
—La iniciativa ha creado 2,4 millones de empleos, según la no partidista Oficina de Presupuesto del Congreso.
—El producto interno bruto aumentó en un 5.7% durante el cuarto trimestre de 2009 gracias a la Ley para la Recuperación Económica.
—Casi el 70% de los casi $500,000 millones de la Ley para la Recuperación Económica ha sido asignado a programas específicos, permitiendo que esos fondos beneficien a comunidades de todo el país.
—Se han otorgado casi $120,000 millones en créditos tributarios para familias trabajadoras y empresas durante este año a través de la Ley para la Recuperación Económica.
Nos queda mucho camino por andar. La herencia de la administración Bush —la peor recesión en seis décadas y el peor déficit presupuestario de la historia— impusieron al presidente Obama una formidable muralla que hace un año nos hacía temer la peor catástrofe económica en dos generaciones.
Pero lo peor ha pasado. Ahora debemos seguir trabajando para salir del tremendo agujero al que nos empujó la desastrosa gestión de la administración Bush.
Y lo conseguido en estos 12 meses, debe ser una fuente de optimismo.
El Sierra Club y varias organizaciones de salud pública y medioambientales se movilizaron ayer para mostrar su apoyo a la propuesta de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de hacer más exigente su estándar nacional de ozono.
Esta propuesta de la EPA nos impactaría positivamente a los hispanos más que a ninguna otra comunidad nacional ya que para dos tercios de nosotros el asma se considera una epidemia.
Según un estudio de LULAC, el 80% de los hispanos vivimos peligrosamente cerca de una planta de combustión de carbón, una de las peores fuentes del ozono a nivel de suelo, también conocido como smog.
El smog, una de las formas de contaminación más tóxicas, proviene también de refinerías, plantas químicas y los vehículos, entre otros. Incluso a bajos niveles puede causar una variedad de enfermedades, incluyendo asma, daños permanentes en los pulmones y muerte prematura. Los científicos comparan la exposición al smog con quemaduras de sol en los pulmones.
La propuesta de la EPA se basa en las recomendaciones de los científicos de la agencia y de muchas otras organizaciones independientes que recomiendan que el nivel máximo se establezca entre 60 y 70 partes por mil millones.
Un gran número de ciudadanos, científicos, doctores y otros expertos se dieron cita en las audiencias de la EPA en Arlington, VA, y Houston, TX, para dar a conocer la necesidad de establecer un estándar más exigente que proteja la salud de nuestras comunidades y del medio ambiente, del que todos dependemos.
Bruce Nilles del Sierra Club durante una conferencia de prensa antes de las audiencias de la EPA (Foto J. Sierra)
En Arlington, Bruce Nilles, Director de la Campaña Nacional sobre el Carbón del Sierra Club, indicó que adoptar el estándar más exigente sobre el ozono no sólo aliviaría el sufrimiento de cientos de miles de familias, sobre todo hispanas, sino que también fomentaría la adopción de fuentes de energía limpia y renovable que crearían millones de nuevos empleos.
También en Arlington, el Dr. Alfred Munzer, ex presidente de la Asociación Pulmonar Americana (ALA), pronunció unas emotivas palabras sobre las consecuencias de la contaminación de ozono en sus pacientes, explicando que una de ellos debió cancelar su testimonio porque tuvo que ser hospitalizada debido a las consecuencias del smog.
En Houston, el Capítulo Lone Star del Sierra Club se unió con la ALA, el Fondo de Defensa Medioambiental y la Asociación Galveston-Houston para la Prevención del Smog para dejar claros los peligros de esta peligrosa contaminación.
Casi 20 líderes de organizaciones medioambientales y de salud pública testificaron ante la EPA, además de un joven que sufre de asma.
"Me han hospitalizado muchas veces debido a ataques de asma", testificó Aaron Smith, un paciente de asma de 14 años que vive cerca de una refinería de Houston. "Da miedo cuando pierdes el resuello. Cuando era niño, ir al hospital con un ataque de asma ocurría cada mes. Ahora tomo medicina contra el asma para adultos y la única manera de controlar esta enfermedad es limitando mis salidas al aire libre. Esto es muy difícil para un muchacho de 14 años. Mis doctores incluso me recomiendan que vaya a la universidad a un lugar lejos de Houston".
Estas consecuencias del ozono las pagamos todos en gastos de cuidado de la salud, días sin ir a la escuela o al trabajo, y en el costo emocional de las familias que sufren las consecuencias de este bombardeo tóxico todos los días del año, de acuerdo con el testimonio de varios expertos durante las audiencias en las dos ciudades.
Los contaminadores también acudieron a las audiencias con los mismos argumentos desgastados del pasado, prediciendo devastadoras consecuencias para la economía del país si se adoptan los estándares que recomienda la EPA.
Pero esto lo llevamos oyendo ya décadas, que el "ogro" de las reformas nos va a llevar a todos a la ruina económica. La verdad es que este argumento es falso. Estudio tras estudio nos demuestra que los costos a la salud pública y la falta de asistencia laboral y escolar son exponencialmente superiores a los de poner en práctica las reformas que limpien las emisiones de ozono de las corporaciones del país.
Respirar no debería ser tan caro.
Bienvenidos a Ecocentro, un recurso del Sierra Club para la comunidad latina sobre el medio ambiente y la salud de su familia.