Mientras la marea negra procedente de un pozo petrolero marítimo llega a las costas de Louisiana, el Asesor Principal de la Casa Blanca, David Axerold, anunció en el programa Good Morning America que “no se han autorizado más explotaciones petroleras ni se van a autorizar hasta que sepamos lo que ha ocurrido”.
En respuesta al derrame, el Sierra Club ha creado un Centro de Acción con información actualizada e inscripción de voluntarios para la limpieza.
Declaración del Director Ejecutivo del Sierra Club, Michael Brune:
Nos complace que la Casa Blanca haya decretado la suspensión de las explotaciones petroleras costeras durante la investigación, pero no debe caber duda alguna que las perforaciones son demasiado sucias y peligrosas para las costas y las personas que viven en ellas. Esta plataforma petrolera se suponía que estaba a la vanguardia tecnológica. Se nos ha asegurado una y otra vez que las cientos de plataformas petroleras a lo largo de nuestras costas y playas son completamente seguras. Y ahora vemos las trágicas muertes de trabajadores. Vemos el océano envuelto en llamas. Y vemos cómo cientos de miles de galones de petróleo tóxico avanzan hacia los humedales costeros y los hábitats de la flora y fauna del Golfo.
Este mismo desastre podría ocurrir en cualquier momento en cualquiera de las cientos de plataformas frente a las costas del país. Podría ocurrir en los nuevos lugares de exploración que han propuesto abrir en la costa atlántica.
No tenemos que pagar este precio por la energía. Ya tenemos abundantes soluciones de energía limpia que podrían acabar con nuestra adicción a los combustibles fósiles, crear buenos y seguros empleos, y reactivar la economía. Podemos ahorrar más petróleo por medio de simples medidas de eficacia de lo que podríamos extraer en nuevas explotaciones costeras.
Este desastre lo cambia todo. Hemos tocado fondo con nuestra adicción a los combustibles fósiles. Esta tragedia debe despertarnos a todos. Ya es hora de retirar para siempre las explotaciones costeras de las opciones energéticas del país.
Datos del Derrame Petrolero:
El derrame excede las peores expectativas predichas por BP cuando presentó su solicitud de permiso de exploración al gobierno. El derrame equivale a unos 210,000 galones de crudo diarios. En su plan de exploración, BP presentó un desastre máximo de 162,000 galones diarios.
El desastre podría haberse evitado por medio de un interruptor especial. Pero BP no compró el interruptor, y tras que las compañías perforadoras cuestionaran su costo y efectividad, el Servicio de Gestión de Minerales del Departamento del Interior, el cual monitorea las explotaciones costeras, decidió que el aparato no era necesario.
Al presente ritmo, para la semana entrante, el derrame podría superar el tamaño del ocurrido en 1969 en Santa Bárbara, CA, el cual ayudó a que se impusiera una moratoria en las explotaciones petroleras en las costas pacífica y atlántica.
Algunos estimados calculan que el derrame podría tardar entre 3 y 4 meses en contenerse. Para entonces, el desastre podría superar el causado por el Exxon Valdes en las costas de Alaska en 1989.
59 muertes, más de 1,300 heridos, 853 incendios. Desde 2001, en las plataformas petroleras del Golfo de México han muerto casi 60 trabajadores y 1,300 han resultado heridos. “Trabajar en la industria petrolera es más peligroso que trabajar en las minas”.
Datos sobre BP:
$5,600 millones en ganancias. Durante el primer trimestre de 2010, “BP dijo que sus ganancias habían aumentado a $6,080 millones de $2,560 millones durante el mismo periodo de 2009. Excluyendo el impacto de los precios de la energía en inventarios no vendidos, además de $49 millones en artículos individuales, BP hubiera ganado $5,650 millones, mejorando los estimados más aceptados en $900 millones”. Sus ganancias aumentaron 135% desde 2009.
Aumento del 41% para el Director General de BP. “La remuneración total y la entrega de acciones al Director General, Tony Hayward, aumento un 41% en 2009 gracias a las primas de actuación en la mejora de las operaciones, lo cual convirtió a la compañía en una de las mejores petroleras en el cuarto trimestre, pese a ganancias inferiores causadas por la caída en los precios del crudo”.
$3,000 millones invertidos en el petróleo más sucio. Mientras tanto, la compañía invirtió $3,000 millones en 2007 en la fuete de petróleo más sucia del planeta: las arenas oleaginosas de Canadá. “El resultado será la creación de un gran nuevo campo petrolero canadiense y la modernización y expansión de la refinería de Toledo para expandir el uso del petróleo pesado canadiense e incrementar la producción de combustibles limpios en un máximo de 600,000 galones diarios”.
$900 millones en reducción de energías alternativas. En 2009, BP redujo su presupuesto de energías alternativas entre $500 millones y $1,000 millones de sus $1,400 millones en 2008. “BP ha clausurado su sede de combustibles alternativos en Londres, aceptó la renuncia de su director de energía limpia e impuso cortes presupuestarios en decisiones que sus críticos medioambientales consideran nuevas señales de un cambio total hacia sólo petróleo”.
Qué trágico que en el mes que celebramos las maravillas de nuestra Madre Tierra, su rostro esté tiznado de petróleo y carbón.
El derrame acercándose a las costas de Louisiana (Foto: NASA)
Según escribo estos renglones, una marea negra mayor en superficie que Rhode Island está llegando a las costas de Louisiana. El 20 de abril, una explosión que casi con certeza ha causado la muerte a 11 trabajadores de la plataforma petrolera Deepwater Horizon, operada por British Petroleum (BP), provocó que el pozo marítimo se desangrara a un ritmo de 210,000 galones diarios.
Si no se tapona la boca del pozo, algo extremadamente difícil porque está a una milla de profundidad, el derrame petrolero podría ser el peor desde el desastre del Exxon Valdes, el cual cubrió con un manto mortal buena parte de las costas de Alaska en 1989.
Esto no tenía que haber ocurrido. Según el Huffington Post, pese a su desolador historial de seguridad, en 2009 la industria petrolera se opuso enérgicamente a un nuevo conjunto de regulaciones federales para plataformas marítimas. Las normas se propusieron ya que entre 2001 y 2007, cerca de 1,500 incidentes causaron la muerte de 41 trabajadores y heridas a 302 en las costas del país.
El Post agrega que la industria exigió "flexibilidad" para autorregularse voluntariamente de acuerdo con su "cultura corporativa".
El 5 de abril, la industria carbonera protagonizó un drama muy similar. Una explosión en la mina Upper Big Branch, propiedad de Massey Energy, en Virginia Occidental, causó la muerte de 29 trabajadores, el peor desastre minero en 40 años.
Desde 2005, Massey Energy ha cometido 1,342 violaciones federales de seguridad que podrían costarle un total de $1.89 millones. Sólo en el mes de marzo, en la mina accidentada se detectaron 50 violaciones, incluyendo mala ventilación de polvo y metano, y la acumulación de materiales combustibles.
La oposición de Massey Energy a las regulaciones federales son legendarias. También lo son los ataques de su Director Ejecutivo, Don Blankenship, contra quienes apoyamos la reforma energética, llamándonos a todos "locos".
La irresponsabilidad corporativa de estas industrias no deja de asombrarnos. Cinco gigantes petroleros -ExxonMobil (2a), Sunoco (3a), Koch Industries (10a), ConocoPhillips (11a) y Valero Energy (12a)- encabezan la lista de los peores contaminadores de 2009, según la Universidad de Massachussets.
Pero hay más. En este mes en el que todos hemos tenido que rendir cuentas al Servicio de Recaudación de Impuestos, la revista Forbes informó que ExxonMobil -la más rica corporación del mundo, con ganancias limpias en 2009 de $45,200 millones- no pagó ni un centavo en impuestos al gobierno federal.
¿Cómo lo hace? Estableciendo entidades corporativas en paraísos fiscales como las Bahamas o las Bermudas. De hecho, según el sitio ThinkProgress, los trucos fiscales de las corporaciones del país nos cuestan al resto de los contribuyentes unos $100,000 millones anuales.
¿Debemos seguir perforando el agujero de adicción petrolera y carbonera en el que estamos metidos? Los votantes hispanos responden con un rotundo "no".
Una encuesta patrocinada por la Coalición Nacional Latina sobre Cambio Climático (NLCCC) reveló un abrumador apoyo por el cambio hacia una nueva política de energía limpia y renovable, a la vez que confirmó una vez más que los hispanos consideran el calentamiento global un problema serio.
El estudio -realizado en tres estados claves para las próximas elecciones parlamentarias de noviembre, Colorado, Florida y Nevada- develó que más de tres cuartas partes de los votantes hispanos opinan que el Congreso debe actuar ya para aprobar la reforma energética del país.
Los encuestados también favorecen abrumadoramente a candidatos que apoyen la reforma energética en el Congreso (80% en Florida, 67% en Nevada y 50% en Colorado).
La gran mayoría de los votantes también identifica la reforma energética con la creación de empleos (72% en Nevada, 66% en Florida y 54% en Colorado).
Y mientras los sondeos del público en general indican un descenso en la creencia de que el calentamiento global es una amenaza, la encuesta de la NLCCC nos dice que para la inmensa mayoría de los hispanos lo es (76% en Florida, 74% en Nevada y 64% en Colorado).
Asimismo, por mayorías abrumadoras, los votantes dijeron estar dispuestos a hacer sacrificios para combatir el calentamiento global (91% en Florida y Nevada, y 83% en Colorado).
Es una extraordinaria lección de civismo y patriotismo que los hispanos, uno de los grupos más desaventajados del país, estén dispuestos a sacrificarse por el bien común.
Es también un gran gesto simbólico para limpiar la cara de nuestra Madre Tierra.
Javier Sierra es columnista del Sierra Club. Sígale en Twitter @javier_sc.
El Director Ejecutivo del Sierra Club, Michael Brune, emitió la siguiente declaración con motivo del 40 aniversario de la celebración del Día de la Tierra:
Ayer, celebramos el 172 cumpleaños de John Muir, el fundador del Sierra Club. Hoy celebramos el 40 aniversario del Día de la Tierra. Y por supuesto, hay mucho que festejar: aire más limpio, agua más limpia y la protección de millones de acres de los lugares más especiales de nuestro país.
Incluso el orgulloso símbolo de nuestra nación, el águila calva, ha sido rescatado de la extinción debido al progreso medioambiental de los últimos 40 años.
Pero mucho más queda por hacer. Y algunos en el Congreso Federal están tratando de destruir las protecciones medioambientales que tanto nos costó lograr. No podemos permitir que esto ocurra.
Las legendarias palabras de John Muir, "Todo está conectado, lo uno a lo otro", lo son aún más hoy en día. El agua, el aire e incluso nuestro mismo futuro están conectados para encontrar una solución al mayor reto medioambiental que jamás ha encontrado la humanidad: el cambio climático.
El primer Día de la Tierra nos trajo una nueva era de cooperación bipartidista para proteger el medio ambiente. Es esencial que este 40 Día de la Tierra nos presente una nueva era de cooperación bipartidista para confrontar el reto del cambio climático.
Al igual que nos opusimos a los enemigos del medio ambiente hace décadas, es hora de confrontar a los gigantes petroleros y carboneros, y a otros contaminadores. Sin más dilación, el Senado tiene que alzarse contra estos intereses egoístas y aprobar el proyecto de ley de reforma energética que encienda una nueva economía de energía limpia para combatir el cambio climático y ofrecer a nuestro país más empleos, menos contaminación y verdadera independencia energética.
Celebramos hoy en todo el mundo el 40 aniversario de la fundación del Día de la Tierra, una jornada no sólo de fiesta y regocijo, sino también de esfuerzo por mejorar nuestra relación que el planeta que nos da la vida.
Nos dimos hoy un paseo por Washington, la capital federal, y observamos varias de las pequeñas y grandes actividades organizadas con motivo de la singular fecha.
"Basta de Matanzas" (Foto J. Sierra)
El el Mall, con el Capitolio de transfondo, Greenpeace (arriba) celebró una concentración para pedir al Presidente Obama que no suspenda la moratoria de caza de las ballenas en todo el mundo. Japón, Islandia y Noruega insisten en su descabellada matanza de estos cetáceos, despreciando no sólo su magestuosa belleza sino también su extraordinaria inteligencia.
Después de la profunda crisis que cerca estuvo de acabar con la industria automotriz norteamericana, al menos Ford parece que se ha puesto las pilas, y hoy invitó a conductores interesados manejar su nuevo carro completamente eléctrico, el Electric Focus (abajo).
(Foto J. Sierra)
Y hablando de pilas, también nos encontramos con el primer camión electropropulsado construido en Estados Unidos, el Navistar EV 08 (abajo). La corporación FedEx ha adquirido una pequeña flota de estos camiones y los ha presentado en varias ciudades a lo largo de la legendaria Route 66.
(Foto J. Sierra)
Todos podemos contribuir reduciendo nuestro impacto en la naturaleza en prácticamente todas las actividades del día. La Agencia de Protección Medioambiental (EPA) ofrece una lista completa de consejos en español aquí.
Y en Ecocentro encontrará nuestra lista de consejos que le ayudarán a ahorrar dinero y respetar nuestro planeta.
Y recuerde, el Día de la Tierra es sólo el principio de 365 días de compromiso con el planeta y el futuro de nuestros hijos y nuestros nietos.
El festival atrajo a decenas de personas de toda la isla para dar la bienvenida a las tortugas tinglares que anidan en las playas del vecino Corredor Ecológico del Noreste.
En la plaza de Luquillo se congregaron bandas de música, zancudos, actores y entusiastas del medio ambiente para animar una celebración de la herencia natural de la isla, y sobre todo, del Corredor y su valiosísimo ecosistema.