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Sierra & Tierra: Con el Petróleo al Cuello

La parte más aterradora del desolador derrame de petróleo en el Golfo de México es que los únicos que pueden detenerlo son los mismos incapaces que lo causaron: BP.

Desde el 20 de abril, cuando la plataforma Deepwater Horizon estallara en llamas desatando el volcán petrolero submarino que asola hoy un ecosistema completo, hemos presenciado el desesperante espectáculo de la compañía BP dando palos de ciego.

Intento tras intento de detener este géiser tóxico ha fracasado estrepitosamente. Ahora sólo esperamos que este nuevo intento de contener el torrente realmente funcione. Y todos seguimos preguntándonos, ¿cómo es posible que esta pesadilla esté durando tanto?

La explicación es bien sencilla. BP jamás tuvo un Plan B, jamás estuvo preparada para remediar esta catástrofe. Y ahora vemos que su única solución es improvisar sobre la marcha.

Primero debemos recordar los extraordinarios riesgos que asumió BP antes de comenzar a perforar. El pozo decapitado se encuentra a unas 50 millas mar adentro y a una milla de profundidad. Tratar de cortar el flujo en las presentes condiciones, algo que sólo puede hacer esta industria, es como atajar un derrame petrolero en la luna.

Durante años, el Sierra Club advirtió que las explotaciones petroleras costeras conllevaban riesgos extraordinarios que constituían una amenaza cierta para los ecosistemas marinos y las economías que dependen de ellos.

Durante todos estos años, BP y el resto de las petroleras han despreciado nuestros temores y advertencias diciendo que gracias a su tecnología y su saber hacer, no había que preocuparse.

Y desde el 20 de abril se ha desatado otro torrente, un torrente de noticias y descubrimientos que describen a una compañía obsesionada con las ganancias y negligente con las víctimas potenciales de su descabellada aventura petrolera.

Desde entonces se han develado los siguientes escándalos de BP:
  • BP se negó a instalar una válvula de seguridad valorada en $500,000 en el pozo accidentado que lo hubiera sellado automáticamente en caso de accidente.
  • Un técnico que trabajaba en la Deepwater Horizon confesó al programa 60 Minutes de CBS que la válvula de seguridad de inferior calidad instalada en la corona del pozo se había averiado semanas antes de la explosión y que los ejecutivos de BP lo sabían.
  • BP continúa inyectado cientos de miles de galones de dispersantes en el Golfo de México pese a que se dice que ha intoxicado a varias personas, está prohibido en Gran Bretaña y el gobierno federal le ha ordenado usar otros menos tóxicos.
  • BP obliga a los trabajadores de limpieza del Golfo a firmar un contrato que les prohíbe hablar con los medios. Muchos de esos trabajadores se han enfermado con síntomas de intoxicación de hidrocarburos.
Etc., etc., etc.

El otro comparsa de esta tragedia es el Servicio de Gestión de Minerales, la oficina del Departamento del Interior encargada de "regular" a la industria petrolera. Entre sus hazañas se cuentan las siguientes:
  • Conceder el permiso de perforación a BP en el pozo hoy accidentado sin verificar que la válvula de seguridad funcionaba.
  • Ignorar durante años informes falsificados por BP sobre el funcionamiento de válvulas de seguridad parecidas a la que colapsó bajo la Deepwater Horizon.
  • Consumir drogas y alcohol, y ver pornografía durante sus horas de trabajo.
  • Aceptar regalos y favores de la industria que se suponía que tenía que vigilar.
Etc., etc., etc.

¿Y todo esta debacle a cambio de qué?

Estados Unidos, con un 5% de la población mundial consume el 25% de la producción petrolera del planeta. ¿Qué porcentaje procede de las costas del país? Un 0.2%

Los beneficios son insignificantes y los riesgos descomunales. ¡Ya basta! Tenemos que acabar con nuestra adicción petrolera.

El Sierra Club ha instado al Presidente Obama a declarar nuestra independencia del petróleo, empezando por establecer una moratoria de exploraciones en las costas del país.

Incluso si el torrente logra detenerse, el daño ya está hecho, y ahora debemos ayudar a las comunidades del Golfo a recuperarse de semejante catástrofe. Ya es hora de exigir transparencia a la industria petrolera y a los reguladores que deben vigilarla para que esto no vuelva a ocurrir. Ya es hora de adoptar fuentes de energía limpias y renovables.

Las dantescas imágenes de un Golfo de México en llamas e inyectado de ponzoña tienen que abrirnos los ojos a todos para darnos cuenta de que estamos con el petróleo al cuello.

Javier Sierra es columnista del Sierra Club. Sígale en Twitter @javier_sc.

El Presidente Obama Anuncia Mejoras en los Estándares de Eficacia en Camiones

Washington, DC -- El Presidente Barack Obama anunció hoy que el Departamento de Transporte (DOT) y la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) están elaborando los primeros estándares de emisiones para camiones de tamaño medio y pesado que entrarán en vigor a partir de 2014 y agregó que comenzarán a elaborar los nuevos estándares para carros y camionetas que entrarán en vigor en 2017 y más tarde.

Declaración de Carl Pope, Director General del Sierra Club:

Mientras el desastre del Golfo nos muestra los verdaderos costos de nuestra dependencia petrolera, aplaudimos al Presidente Obama por este anuncio histórico para mejorar la eficacia de los camiones. Urgimos a la administración a establecer los estándares más exigentes para llevarnos a un futuro libre de energía petrolera.

Tenemos que acabar con nuestra dependencia petrolera tan pronto como sea posible, y las medidas que anunció hoy el presidente nos ayudarán a acercarnos a esa meta al tiempo que limpiamos el aire que todos respiramos.

Después de los carros y las camionetas, los camiones cargueros son los segundos mayores consumidores de petróleo -- 2.4 millones de barriles al día. Ahora mismo estos camiones rinden sólo una media de 6 millas por galón, un estándar que prácticamente no ha cambiado desde los años 70.

Nos complace grandemente que la administración haya mejorado los estándares para carros y camionetas. Establecer los estándares a largo plazo es necesario para retirar la vieja tecnología y adoptar la nueva. Nos complace también que California se haya unida a la EPA y a la Administración Nacional de Seguridad del Tránsito en Carreteras (NHTSA) para explorar nuevas tecnologías y continuar su carácter innovador al establecer estándares aún más exigentes para reducir la contaminación de los vehículos.

Para los camiones de alto tonelaje, éste es un gran principio, pero es importante empezar a transportar más carga en ferrocarril. Esto logrará grandes ahorros en petróleo y contaminación de calentamiento global.

Como parte del plan para acabar con nuestra dependencia petrolera, también instamos al Presidente Obama a emitir una moratoria presidencial de exploraciones petroleras costeras. Ya tenemos la tecnología para crear un sistema de transporte limpio para el siglo 21 que acabará con nuestra adicción petrolera. Hemos estado hablando de apartarnos del petróleo durante décadas. El desastre del Golfo es una alarma. Ya es hora de librarnos del petróleo y adoptar la energía limpia.

La EPA Lanza Sitio en Español sobre Desastre de BP

WASHINGTON, 20 de Mayo, 2010 — Como parte de la respuesta federal continua al derrame de petróleo BP en el golfo de México, EPA lanzó hoy una página de Internet en español para informar al público de habla hispana acerca del impacto del derrame en el medio ambiente y la salud de los residentes cercanos.

La página
contendrá datos sobre el monitoreo de EPA continuo al aire y otra información acerca de las actividades de la agencia en la región.
 
EPA está traduciendo información al vietnamita para llegar a la población que vive a lo largo de la costa del golfo de México.
 
Más Información sobre la respuesta más amplia de la Guardia Costera de EE.UU. y otras agencias de respuesta también está disponible aquí

Todos los datos recopilados por la EPA del monitoreo del aire y del agua serán publicados aquí en inglés así como las preguntas frecuentes, hojas informativas acerca de los impactos potenciales del derrame a la salud y enlaces para más información sobre el derrame y la respuesta del gobierno.

También se ofrecerá información actualizada en español regularmente.

Miami Muestra Su Indignación por la Marea Negra del Golfo

Tres grupos medioambientales, incluyendo el Sierra Club, organizaron una manifestación pacífica en las playas de Miami para dejar claras las terribles consecuencias de las explotaciones petroleras en las costas del país.

La protesta surge semanas después del desastroso derrame petrolero de BP en el Golfo de México y tras las predicciones de que la marea negra está cerca de conectar con los orígenes de la Corriente del Golfo, lo cual llevaría el crudo a los Cayos de Florida, el resto del sur de la peníndula y, más hacia el norte, hasta las costas de Carolina del Norte.

Esta es una muestra magnífica de lo que todos podemos hacer cuando las gigantes petroleras creen que nos tienen a todos engañados.


Los Sens. Kerry y Lieberman Presentan Borrador de Reforma Energética

Washington, DC -- El Sierra Club es uno de los 21 grupos signatrios de una declaración sobre la presentación de la Ley de Energía Americana, la cual se puede encontrar aquí.

Además, el Sierra Club emite la siguiente declaración de Michael Brune, Director Ejecutivo:

El desastre minero en Virginia Occidental del mes pasado y el desastre petrolero que está ocurriendo en el Golfo de México subrayan la desesperada necesidad de adoptar una economía de energía limpia que acabe con nuestra autodestructora adicción petrolera. Debemos dejar de lado las fuentes de energía sucias, peligrosas y mortales, y dirigirnos hacia más eficacia y energías más limpias. Cada día que el Senado retrasa su reforma energética, todos ponemos en peligro nuestra economía, nuestra seguridad nacional y nuestro medio ambiente. Ahora es el momento de poner a nuestro país al mando de su futuro energético por medio de un ambicioso proyecto de ley sobre energía y clima. Ya es hora de terminar lo que empezamos.

Si la propuesta de los Sens. Kerry y Lieberman cumple con sus metas, puede servir de cimiento para construir un país libre de dependencias petroleras, una cantidad de empleos verdes sin precedentes en los sectores de manufactura, construcción y servicios, lograr un ahorro sensato de energía, y reducir seriamente las emisiones de carbono que amenazan nuestra economía, salud y clima.

Pero esta propuesta sólo servirá como sólido cimiento si el Senado la mejora y la completa.

Nos complace que este borrador permita a la Agencia de Protección Medioambiental mejorar los estándares de emisiones de plantas energéticas, incluyendo las de carbón, pero nos decepciona que desprecie algunas de las salvaguardas claves de la Ley de Aire Limpio. Y nos complace que los créditos procedentes de la venta de diesel se dirijan a la reducción de la contaminación de calentamiento global procedente del transporte y ofrezca delineamientos en gastos adicionales en transporte eficaz que empiecen a apartarnos del petróleo.

Sin embargo, nos decepciona que la terca oposición de las industrias carbonera, petrolera y nuclear haya debilitado esta propuesta para subsidiar tecnologías energéticas que ya reciben una injusta cantidad de fondos públicos. La propuesta tiene que hacer más para que Estados Unidos sea el líder mundial en la protección de bosques y en ayudar al resto del planeta a prepararse contra el cambio climático.

Además, no hay substituto para una moratoria de las exploraciones petroleras costeras -- la cual es la única manera de asegurarnos de que no ocurra nunca más el desastre que está devastando las costas del Golfo de México. Esperamos un esfuerzo mucho mayor de nuestro líderes para ayudar a nuestro país a romper su adicción petrolera.

Estamos esperanzados de que se alcancen las soluciones a estos problemas. Urgimos al Senado y al Presidente Obama a que trabajen con los patrocinadores de este proyecto para lograr un sólido resultado final, adoptando propuestas de otros senadores y que llegue al pleno del Senado para su votación final en las próximas semanas.

El Asedio Petrolero

El Sierra Club ha distribuido la siguiente columna de nuestro Director Ejecutivo, Michael Brune, tras su vuelo de inspección del catastrófico derrame petrolero en las costas del Golfo.

Como bien dice él, ya basta del asedio al que nos tienen sometidos las compañías petroleras.

Por Michael Brune


Durante semanas he estado siguiendo las noticias sobre el desastre petrolero de BP. Recientemente tomé un vuelo de inspección del Golfo de México y me di cuenta que esto no es un derrame petrolero. Es una calamidad.

Vi una interminable explosión de una masa viscosa, negra y tóxica; un enfermizo flujo de barro venenoso que pronto va a cubrir un parque nacional, más de un centenar de refugios de vida silvestre y cientos de millas de costa; y un río negro que quizá impregnará los Cayos de la Florida e incluso la Costa Este del país.

Y ahora nos enteramos de que ejecutivos de BP, durante una declaración a puerta cerrada ante miembros del Congreso, confesaron que el volcán de petróleo situado a una milla de profundidad en el Golfo puede estar arrojando diez veces más crudo de lo que se informó originalmente, quizá a un ritmo de 60,000 barriles al día.

¡Ya basta! Esta tragedia podría convertirse en una de esas raras ocasiones que absorbe la atención, prepara la voluntad y fomenta cambios fundamentales.

Este es un momento crucial para nuestro país. Las sucias industrias petrolera y carbonera han tenido bajo la bota nuestra economía, nuestra salud y nuestro medioambiente demasiado tiempo. Quizá mejores medidas de seguridad y regulaciones federales podían haber evitado este desastre. Pero las regulaciones federales no son un seguro para evitar otro derrame incluso peor. No son una solución para la tremenda desventaja que tiene el consumidor norteamericano con respecto a las petroleras. 

En Estados Unidos, el 66% de los hispanos vive peligrosamente cerca de un lugar tóxico, como una refinería o una planta petroquímica, las cuales emiten toneladas de sustancias cancerígenas que también causan enfermedades coronarias, asma y otros males.

Incluso antes de este desastre, los humedales y hábitat del Golfo estaban asediados por las operaciones petroleras. Las redes de oleoductos que cruzan los humedales del Golfo han destruido más marismas en la región de las que podemos encontrar en la costa entre Nueva Jersey y Maine.

BP y otras petroleras se han embolsado miles de millones en ganancias mientras se opusieron a las iniciativas de energía limpia que hubieran creado cientos de miles de buenos empleos verdes. Ahora sólo nos quedan las consecuencias del descuido de esta industria.

Mientras la marea negra clausura bancos de pesca y la industria turística por todo el Golfo, y la fauna marina —incluyendo aves y tortugas— empieza a ser arrojada a la costa cubierta de petróleo, BP ha negado su responsabilidad en esta calamidad, pero ha aceptado pagar los costos de la limpieza. El Sierra Club urge a este gigante petrolero a compensar a las comunidades costeras por las pérdidas de empleo y los miles de millones en pérdidas en turismo y pesca, y por los esfuerzos de recuperar la fauna y humedales marinos, los cuales durarán seguramente décadas.

BP es responsable de este desastre. BP, no los norteamericanos, debe pagar por esta calamidad. La codicia de BP ha destruido la actividad económica regional tal y como lo ha hecho Wall Street con la economía nacional.

Los representantes en Washington tienen que darse cuenta de que nuestro país está asediado por las petroleras, por su comportamiento irresponsable, por su ilimitada codicia y por su terca oposición a cualquier intento significativo de acabar con nuestra adicción petrolera.

Recientemente, la administración Obama aprobó el primer conjunto de turbinas de viento costeras en Massachusetts. Es un paso más en el avance hacia una economía de energía limpia y renovable. Nunca vamos a oír sobre desastres ecológicos debido a la energía solar o eólica. Además, nuestra fuente de energía alternativa más abundante ahora mismo es el uso sensato de nuestros recursos naturales.

Responsabilicemos a BP por la calamidad que han causado sus descuidos, incluyendo el envenenamiento del sustento de miles de pescadores, la inmediata ruina de la floreciente industria turística del Golfo y la destrucción de algunas de las costas más bellas del mundo.

Insto al Presidente Obama a restaurar la moratoria federal de exploraciones petroleras costeras y a prometernos que una calamidad así jamás volverá a ocurrir.

El asedio tiene que terminar ya.


El Director Ejecutivo del Sierra Club Visitará el Desastre Causado por BP

(Nueva Orleáns, LA) – Michael Brune, el director ejecutivo del Sierra Club, la mayor y más antigua organización medioambiental del país, visitará Nueva Orleáns el miércoles, 5 de mayo, para reunirse con personas afectadas por el desastre de British Petroleum para ver por sí mismo la devastación causada por la negligencia que disparó la actual catástrofe.

Brune se reunirá con residentes y empresarios por la mañana y más tarde volará en avión sobre el lugar del desastre. En el vuelo también estará Barry Kohl, presidente de conservación del grupo del Sierra Club en Nueva Orleáns y experto local en temas petroleros y de gas en el Golfo.


QUE:
Reuniones con empresarios y miembros de la comunidad que han sido afectados por el desastre de BP. Vuelo de observación sobre el desastre de BP.

QUIEN:
Michael Brune, Director Ejecutivo del Sierra Club
Barry Kohl, Presidente de Conservación, Grupo de Nueva Orleáns del Sierra Club

CUANDO:
Miércoles, 5 de Mayo, 2010

DETALLES SOBRE COBERTURA Y OTRAS OPORTUNIDADES PARA LOS MEDIOS
Brune estará disponible para los medios en Nueva Orleáns durante todo el día. Por favor contacte con David Graham-Caso al (858) 945-2203 para coordinar entrevistas.

La Catástrofe Petrolera Empeora, el Presidente Viaja al Golfo

 Mientras el desastre del vertido petrolero se extiende por más de 4,000 millas cuadradas y el Presidente Obama viaja al Golfo, el Sierra Club instó al mandatario a que intensifique el combate contra la marea negra, que restablezca la moratoria de exploraciones petroleras en las costas y que evite futuros desastres por medio de un plan agresivo que nos libre de la energía sucia.

Declaración del Director Ejecutivo del Sierra Club, Michael Brune:

Con tristeza estamos presenciando uno de los peores desastres ecológicos en la historia de Estados Unidos. Felicitamos a las miles de personas que están trabajando duro para combatir esta tragedia. Pero sabemos que pese a nuestros mejores esfuerzos, vamos a sufrir el impacto del derrame de BP durante las próximas décadas.

El gobierno federal debe continuar usando todos los recursos a su disposición para atacar esta crisis. Pero hace falta más.

Queremos promesas de que esto no vaya ocurrir nunca más. Debemos restablecer la moratoria de exploraciones petroleras en las costas del país, inmediatamente. Y más adelante lanzar un plan agresivo que nos libre del sucio petróleo en las próximas dos décadas.

Este es un momento histórico para Estados Unidos. Las sucias industrias petroleras y carboneras han dominado nuestra economía, nuestra salud y nuestro medio ambiente durante demasiado tiempo. Se podría haber evitado todo esto si hubiéramos tenido mejores medidas de seguridad y regulaciones federales más efectivas. Pero las medidas más efectivas no nos garantizarán que un desastre similar vuelva a ocurrir. No hay respuestas efectivas para solucionar la tremenda desventaja del consumidor con respecto a la industria petrolera. 

BP y otras compañías petroleras se han llenado los bolsillos con cientos de miles de millones de dólares en ganancias y se han opuesto a las alternativas energéticas limpias y renovables que crearán miles de buenos empleos verdes para los trabajadores del país. Ahora nos toca sufrir las consecuencias de los descuidos de la industria petrolera.

Esta industria usa nuestros océanos para engordar su cuenta corriente, y luego nos toca a todos sufrir las consecuencias de sus descuidos. Nos toca buscar aves impregnadas con petróleo en las playas del país.

Nos toca preocuparnos de la desaparición de los bancos pesqueros y las industrias costeras. Nos toca preocuparnos de qué hará su petróleo tóxico al agua potable y la salud de las comunidades costeras. Estamos hartos de que la industria petrolera contamine el aire y el agua y que se oponga a la economía de trabajos verdes.

¡Ya basta!