Chevron Condenada a Pagar por Destrucción de Selva Amazónica
Un juez de Ecuador condenó a la petrolera Chevron, hoy propietaria de Texaco, a pagar $8,000 millones por el daño causado por las explotaciones petroleras de Texaco a la Amazonía ecuatoriana.
La causa, conocida como "el juicio del siglo" por el enorme impacto que podría tener en las explotaciones de multinacionales en países en desarrollo, llega a su término después de 17 años de querellas entre las comunidades indígenas y la petrolera.
Los 30,000 denunciantes exigían $27,000 millones en daños y perjuicios para limpiar miles de kilómetros cuadrados de selva contaminada con aguas residuales producto de la explotación petrolera.
La contaminación ha enfermado a cientos de personas, causado la muerte de miles de animales y la ruina de zonas prístinas de las que los indígenas dependían para su supervivencia.
Los dos abogados que han liderado esta larga batalla contra Chevron y Texaco, Luis Yanza y Pablo Fajardo, recibieron el Premio Goldman —el Nóbel del ecologismo— en 2008. En una entrevista con el Sierra Club dejaron clara la magnitud del crimen ecológico cometido contra la naturaleza ecuatoriana.
Yanza (izq.) y Fajardo recibiendo el Premio Goldman de 2008 en Washington, EE.UU. (Foto J. Sierra)
"Podemos asegurar que más del 80% del agua superficial y subterránea está contaminada con hidrocarburos producto de la operación petrolera de Texaco", dijo entonces Yanza.
Desde 1964 a 1990, Texaco supuestamente vertió en la Amazonía de Ecuador unos 17 millones de galones de petróleo crudo y 20 mil millones de galones de aguas residuales, con nefastas consecuencias.
Esto se tradujo en una muerte lenta para los 30,000 habitantes de la zona devastada. El incremento de las enfermedades respiratorias y las malformaciones congénitas ha sido astronómico. Los índices de cáncer son siete veces más altos que los del resto de Ecuador.
El problema es ahora cómo hacer pagar a Chevron, la cual compró Texaco hace una década, el dinero que debe a los 30,000 querellantes ecuatorianos ya que la petrolera no tiene activos en ese país. Además, como era de esperar, Chevron rechazó la decisión, calificándola de ilegal e intento de extorsión.
Según El País de Madrid, la única opción para forzar el pago de Chevron es querellarse contra la petrolera en terceros países donde sí tiene intereses comerciales o mineros.
Para desgracia de las 30,000 víctimas de Chevron, la decisión constituye el fin de un capítulo más del "juicio del siglo".


