¿Por Qué el Mercurio es un Problema?
Por Elizabeth López
El mercurio es una de las partículas tóxicas más peligrosas presentes en el aire y tiene un efecto adverso en nuestra salud.
Todos estamos expuestos al mercurio, sólo con respirar aire contaminado, comer productos alimenticios contaminados (especialmente pescado, pero también carne, leche o huevos), tomar agua o simplemente tocarla, o por simple contacto con el suelo y las partículas de polvo.
El principal problema del mercurio es que nunca se degrada sino que se queda en el medio ambiente. Aunque tenemos mucho trabajo por hacer para protegernos de las causas malignas del mercurio, la buena noticia es que la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) nos puede ayudar en esta causa y de hecho, ya ha actuado en ciertas formas.
La principal fuente de emisión de mercurio son las plantas generadoras de energía de combustión de carbón. Una vez el mercurio es emitido por estas plantas, éste cae sobre la superficie terrestre cuando llueve y después se deposita en el suelo y en las vías acuáticas. Aquí se explica el ciclo del mercurio.
Ya que el agua también cumple su propio ciclo, el medio ambiente, y las especies que lo habitan —incluyéndonos a los humanos— estamos expuestos permanentemente al mercurio y a sus subsecuentes riesgos a la salud. Por ejemplo, las aves que se alimentan de peces y los mamíferos están mucho mas expuestos al mercurio que a cualquier otro elemento químico de los ecosistemas marinos.
Algunos de los efectos dañinos del mercurio contenido en peces, aves y mamíferos incluyen la muerte, la reducción en su capacidad reproductiva, la disminución en su crecimiento y desarrollo, y algunas anormalidades en su comportamiento.
Adicionalmente, dado que el mercurio contamina las vías de agua, se acumula en las especies que hacen parte de la cadena alimenticia marina y finalmente llega a los peces. Algunas especies de peces acumulan mercurio en niveles supremamente altos y peligrosos.
Esto se debe a que estas especies son más longevas que otras y han estado expuestas al mercurio contenido en el agua por más tiempo; o también puede deberse a que algunas especies son más sensibles al mercurio que otras. La ingestión de pescado que está contaminado con mercurio es una de las fuentes de exposición más altas de la población estadounidense a este elemento.
El consumo de estos pescados contaminados por parte de los humanos puede dañar nuestro sistema nervioso. Sin embargo, los efectos más severos del mercurio recaen sobre los fetos en desarrollo en las mujeres embarazadas. Una vez se consume el pescado, los primeros síntomas de envenenamiento incluyen falta de coordinación, y ardor y hormigueo en los dedos de las manos y de los pies. Al aumentar los niveles de mercurio en nuestro organismo, nuestra capacidad para caminar, hablar, ver y oír, también podría verse afectada.
La regulación del mercurio en Estados Unidos está basada en dos leyes específicas: La Prohibición de Exportación de Mercurio de 2008 y El Manejo de Baterías Recargables que Contienen Mercurio de 1996.
Sin embargo, dado que el mercurio es liberado a la atmósfera a causa de emisiones de la industria manufacturera, de actividades de utilización del mercurio como tal y de su final deposición, su regulación también incluye legislación relacionada con el control de dichas emisiones de mercurio al aire y al agua o procedente de desechos y productos que lo contengan. Esta regulación se lleva a cabo bajo ciertos estatutos federales en materia ambiental, tales como la Ley de Aire Limpio, la Ley de Agua Limpia y la Ley de Conservación y Recuperación de Recursos.
Adicionalmente, los estados también desarrollan sus propias salvaguardas con relación a las emisiones de mercurio. Por ejemplo, cuando su concentración es suficientemente alta y afecta severamente las vías de agua, los estados establecen guías para el consumo de pescado. Aquí encontrarás la guía la guía de consumo que rige en tu estado, especialmente si estas embarazada.
Ya que la solución a largo plazo con relación a la contaminación de mercurio consiste en minimizar el uso global de este elemento y de sus emisiones, uno de los más importantes estatutos de nuestro trabajo en Sierra Club es apoyar la Ley de Aire Limpio. Y aquí la guía práctica en español de los pescados con mayor y menor contenido de mercurio.
Esta ley fue diseñada hace 40 años con el fin de proteger nuestra salud y nuestro bienestar, e incluye claúsulas especiales para abordar el problema de los tóxicos que emiten las fábricas. Esta ley le confiere autoridad a la EPA para proteger al público de las emisiones de mercurio generadas por las plantas de carbón. De esta manera la EPA ha establecido lo que ha dominado “estándares de funcionamiento” o “tecnologías de control de máximo funcionamiento”, llamadas MACT, para regular las emisiones de mercurio.
Para marzo estamos esperando que la EPA anuncie y actualice los estándares de la calidad del aire con relación a los riesgos para la vida que tienen los contaminantes provenientes de las plantas de carbón, y que producen mercurio y arsénico como resultado. Bajo esta salvaguarda dada a las plantas de carbón, las nuevas plantas estarán obligadas a reducir sus emisiones con el fin de cumplir con los requerimientos que dispone la EPA de tener las plantas más seguras y de mejor funcionamiento para cada tipo de contaminante.
El Sierra Club apoya las salvaguardas de la EPA que protegen la salud pública y el medio ambiente a través de la reducción de las emisiones de mercurio y de los contaminantes que generan el calentamiento global.
Elizabeth López está realizando una pasantía en la Oficina Legislativa del Sierra Club en Washington, DC.


