Victoria: El Departamento de Estado Reevaluará el Oleoducto Keystone XL
Washington, DC, 10 de Noviembre, 2011 — El Departamento de Estado anunció hoy que va a reevaluar la revisión medioambiental del proyecto de construcción del oleoducto Keystone XL de arenas oleaginosas.
La reevaluación incluirá considerar una nueva ruta del oleoducto para evitar áreas ecológicas delicadas en Nebraska. Una ruta alternativa requerirá una nueva declaración de impacto medioambiental y retrasaría la decisión final al menos 18 meses.
La Casa Blanca parace haber escuchado el clamor contra el oleoducto (Foto: J. Sierra)
En respuesta, el Director Ejecutivo del Sierra Club, Michael Brune, emitió la siguiente declaración:
El mero hecho de que el Departamento de Estado vaya a revisar el sucio oleoducto Keystone XL de arenas oleaginosas nos anima tremendamente. Felicitamos al Presidente Obama por escuchar al pueblo americano y frenar lo que hubiera sido un desastre para millones de personas que quieren aire limpio, agua limpia y buena salud para sus familias.
El Sierra Club tiene confianza en que cuando el Departamento de Estado reevalúe los costos verdaderos de este sucio proyecto —amenazas a las fuentes de agua y áreas ecológicas delicadas, destrucción del bosque boreal, peligrosas emisiones de carbono, oleoductos inseguros, y aumentos en los índices de cáncer y enfermedades respiratorias en comunidades como Port Arthur y Houston, TX— va a rechazar este proyecto.
El anuncio de hoy es una ominosa señal para el oleoducto Keystone XL de arenas oleaginosas y propina un considerable golpe a las petroleras, sus cabilderos y sus campañas de mentiras para perpetuar la adicción petrolera del país.
Nuestra adicción petrolera destruye nuestra tierra, aire, agua y salud al tiempo que nos mantiene atados a la gasolinera y a las petroleras. Por ello es imperativo que invirtamos en nuestra tradicional innovación científica y en las soluciones de transporte del siglo 21, como carros y camiones más eficaces, y vehículos y transporte eléctricos que nos garanticen seguridad energética y una economía de energía limpia más allá del petróleo.


