Washington, DC, 25 de Enero, 2012
El Presidente Obama anoche expuso los planos de la reconstrucción del país, resaltando importantes prioridades para ofrecer a los trabajadores oportunidades justas, creación de empleo y restaurar el papel de Estados Unidos como líder mundial en los sectores de manufactura y tecnología. No hay una mejor manera de lograr esto que por medio de una economía de energía limpia.
Nos anima especialmente que el Presidente se haya comprometido aún más con las fuentes de energía limpia, como la solar y la eólica, y con crear incentivos para la energía limpia y la creación de empleos en este sector. El Sierra Club está de acuerdo con el Presidente — no hay razón alguna para continuar con los cortes fiscales que empezaron hace un siglo para las acaudaladas compañías petroleras ni con los obstáculos que impiden a las fuentes limpias de energía desarrollarse y crear empleos.
Ya sea poniendo más carros eficaces en las carreteras, mejorando la infraestructura de transporte, invirtiendo en la energía solar o eólica o simplemente ahorrando energía, hay un sólido apoyo en el país a una economía de energía limpia que proteja nuestra salud, agua y aire.
Pero no podemos esperar mucho más tiempo a la revolución de la energía limpia. Cada día los contaminadores corporativos ponen en peligro la salud de nuestros hijos y el futuro del país, contaminando el aire que respiramos y el agua que bebemos con productos tóxicos. Y al mismo tiempo también contaminan el sistema político tratando de acabar con las protecciones a la salud pública.
Tenemos que limpiar las secuelas de una industria de combustibles fósiles desbocada, por medio de protecciones contra el mercurio y salvaguardas en las explotaciones de gas natural que sean mucho más eficaces de lo que propuso el Presidente. También debemos proteger terrenos de gran valor ecológico, como los del Artico, contra las explotaciones petroleras para asegurarnos la buena salud, seguridad y el futuro de las familias de todos.


