Reconociendo el peligro inminente que representa el calentamiento global, incluyendo las olas de calor récord, sequía, incendios y la devastación de la supertormenta Sandy, la Junta Directiva del Sierra Club ha suspendido una antigua norma para permitir, por primera vez, que la organización lidere a un grupo de activistas medioambientales, líderes de los derechos civiles y otros campos sociales, científicos y otros individuos de relevancia en una protesta pacífica contra el petróleo oleaginoso, el crudo más sucio del planeta. El acto es sólo por invitación y está copatrocinado por 350.org.
“Para que la desobediencia civil esté justificada, algo tiene que estar tan mal que incite a optar por la protesta defensiva más fuerte”, dijo Michael Brune, Director Ejecutivo del Sierra Club. “Estamos viendo una crisis global desatarse delante de nuestros ojos, y hacerse a un lado y dejar que ocurra —a sabiendas de cómo detenerla— sería inconcebible. Como dijo el Presidente en su discurso de investidura, ‘hacer algo así traicionaría a nuestros hijos y generaciones futuras’.”
“El Sierra Club ha optado por no hacerse a un lado. Hemos trabajado duro y hemos tenido grandes éxitos, como ayudar a establecer estándares de eficacia en carros y camionetas, detener la construcción de más de 170 plantas de combustión de carbón, asegurarnos del retiro de otras 129 plantas existentes y ayudar al desarrollo de una economía de energía limpia. Pero se nos acaba el tiempo, y los riesgos son enormes. No podemos permitirnos el lujo de perder ni una sola batalla. La combustión del petróleo oleaginoso es una de esas batallas. Es por ello que la Junta Directiva del Sierra Club, por primera vez, ha apoyado un acto de desobediencia civil”, agregó Brune.
“La reciente decisión de la Junta Directiva no la tomamos a la ligera”, dijo Alison Chin, Presidenta del Sierra Club. “Como nación, estamos empezando a lograr significativos éxitos en la lucha contra el cambio climático. Pero permitir la producción, transporte, exportación y combustión del petróleo más sucio del planeta sería un gigantesco paso atrás en ese progreso. La Junta responde así a la urgencia de esta amenaza con la decisión de optar, por primera vez, por la desobediencia civil”.
El Sierra Club continuará usando todos los otros métodos y canales legítimos para proteger el agua, el aire, la tierra y la gente de este país contra los contaminadores, y se centrará intensamente en avanzar hacia alternativas energéticas seguras y limpias y abandonar los combustibles fósiles que han causado esta crisis.


