Legisladores de Nuevo México Intensifican Esfuerzos de Protección del Río Grande del Norte
Los nativos de Nuevo México al igual que los visitantes quedan maravillados por los asombrosos parajes a lo largo del Río Grande, incluyendo una garganta de más de 800 pies de profundidad que se extiende a lo largo de muchas millas junto al río y ofrece abundantes lugares de anidaje a águilas y halcones peregrinos.
Además de ser un atractivo destino para los visitantes, el Río Grande del Norte también ofrece imponentes rápidos para los piragüistas, y excelentes lugares para la caza y la pesca. Las ganancias procedentes de las actividades de recreo al aire libre contribuyen anualmente con $3,800 millones a la economía nuevomexicana, y emplea a 47,000 trabajadores en todo el estado. Se estima que proteger estos terrenos producirá más beneficios económicos y creará más empleos para los nuevomexicanos.
Proteger el Río Grande del Norte es una importante prioridad para las comunidades de los condados de Taos y Río Arriba, las cuales atesoran los terrenos, las aguas blancas y la diversa fauna que depende del Río Grande para su supervivencia. El abrumador apoyo de los residentes locales a la designación del Río Grande del Norte como monumento nacional quedó claro durante una reunión cívica patrocinada por el Secretario del Interior, Ken Salazar en diciembre, cuando decenas de miembros de la comunidad, funcionarios electos y líderes empresariales asistieron para demostrar su apoyo.
Estas comunidades aprecian el significado cultural del área, además de su importancia para la economía local.
Por todas estas razonas, el Río Grande del Norte merece protección permanente. Esta legislación es un gran paso hacia esa meta, una meta que el Presidente Obama puede alcanzar designando estos hermosos parajes como Monumento Nacional.
El tiempo y la intemperie han labrado hermosos lienzos en el Río Grande del Norte, y muchos de los árboles piñón y junípero que pueblan los parajes que lo rodean tienen cientos de años de antigüedad. Estos majestuosos paisajes tardaron eras en labrarse, pero pueden arruinarse rápidamente si se abusan. Nos complace ver a funcionarios electos escuchar al pueblo de Nuevo México, el cual espera que estos prístinos parajes seguirán asombrando a muchas generaciones futuras.
Por Devin Castles, Sierra Club Media Team
Fotos por J. Sierra


